No debo pensar en mariqueras

16 sept. 2009
Cuando yo tenía entre 11, 12 o 13 años; no recuerdo bien. Estaba - como todos - en esa etapa oscura llamada adolescencia, donde uno parece una oruga, pero que luego se supera y quedas o medio oruga, medio grillo o medio mariposa, cualquier cosa. En fin, estaba en mi casa una tarde haciendo un "trabajo" con unas amiguitas y comenzamos a fantasear con el niño más hermoso del colegio, y planeamos llamarlo a su casa, pasamos la tarde buscando el número y lo bueno de vivir en Macondo es que lo conseguimos relativamente fácil. Elaboramos con papel y lápiz todo un guión de las boberias que le queriamos decir, donde obviamente no ibamos a dar nuestros nombres verdaderos. Al final no lo llamamos, porque nadie se atrevió o creo que si lo llamamos pero nos empezamos a reir y colgamos, cualquier escenario pudo haber ocurrido.

A mis amigas las vinieron a buscar y luego llegó mi papá, yo dejé todo mi desorden en la mesa y estaba en mi cuarto, cuando escucho mis dos nombres y me asomo por las escaleras con un Qué pasa, papi, a lo que el respondió que bajara inmediatamente. Nada regaño seguro por el desastre en la mesa del comedor, pero, sorpresa mi papá tenía en sus manos el guión para Diego/Pedro/José/Juanito y en la otra mano un cuaderno amarillo, donde obviamente en la última hoja había corazoncitos y el nombre de este Pedro/Julio/José en el centro. Entonces me dijo muy seriamente un ¿¿¿Qué significa esto??? y yo callada, porque que carajo iba a decir. Seguidamente me castigó, haciendo planas que decían: NO DEBO PENSAR EN MARIQUERAS, YO SOY UNA NIÑA TODAVIA.

Recuerdo estar tan arrecha y avergonzada, pensando que mi papá era un hombre sin corazón, que nunca se había enamorado. Pero hoy en día es que entiendo, el por que del castigo, de bolas mi papá estaba evitando que cayera en desgracia, antes de lo previsto, cosa que no funcionó porque obviamente le aumento la curiosidad a la cosa, mi papá me estaba dando la solución antes de ganarme el problema, la clave del exito estaba en mis manos y yo la deje pasar.

Pienso que ahorita no me caerían mal unas planas que dijeran: NO DEBO PENSAR EN MARIQUERAS, YA ESTOY MUY GRANDE PARA LA GRACIA.

Te quiero papito, sabias palabras.

4 comentarios:

Mariale divagando dijo...

jajajajajaja creo que todos deberíamos hacer esas planas de vez en cuando!

rodo* dijo...

jajajajajajaja a mi me hacen falta hacer como mil planas de esas!

Sophie dijo...

Será más efectivo hacer planas? Porque a veces repetir las cosas como si fueran un mantra no me sirve...jajaja

Maracucha dijo...

Me lo voy a repetir sabiamente...

Fijaciones:

NO DEBO PENSAR EN MARIQUERAS!!! ESTOY GRANDE PA LA GRACIA!!!