" A orillas del río Orinoco me senté y lloré "

5 sept. 2008
No sé cuanto tiempo tengo aquí, inclusive no sé que hora puede ser, ni la hora a la que me levanto ni a la que me acuesto, sólo sé que es de día cuando sale el sol y de noche porque está la luna y bueno el mediodía porque nos traen el almuerzo. Este despiste es voluntario me quité el reloj al llegar San Francisco de Guayo, una de las comunidades indígenas más grandes de el Delta y es la capital del municipio Antonio Díaz (clase de geografía de Venezuela como bonus track). Para que tengan una vaga idea de lo lejos que puedo estar, Tucupita queda a 740 km de Caracas y yo estoy a 6 horas en curiara de Tucupita, es decir, Orinoco adeeentro. Falta mucho para regresar y aunque de vez en cuando me entra una ansiedad por la comodidad, luz eléctrica principalmente, porque aquí hay sólo paneles solares y bueno sí conecto la laptop se apaga la nevera y los ventiladores, pero de resto no me quejo tanto, para los que me conocen en persona saben lo quejica que puedo llegar a ser. Hoy en algún momento de la tarde me senté en el malecón de mi "casa", me coloqué los audífonos, cosa que tenía siglos que no hacía y comencé a admirar el paisaje que todavía me cuesta asimilar, o encontrar las palabras perfectar para describirselos, es solo agua y palafitos, la vegetación es mixta entre selva y palmeras ; ya me comunico con la gente de aquí en su idioma o sino con señas universales y nos reímos cada vez que me dicen Katuquete (es un saludo multiusos) y yo respondo Yakera witu (que es mejor que nunca).

Aquí no hago gran cosa aparte de aprender warao, pescar, nadar y sacar dientes; hago cosas tan sencillas como escuchar, a veces el río, a veces el mar, de vez en cuando alguno que otro motor porque las curiaritas más modernas tienen incluso hasta techito. Por eso hoy me resultó tan extraño colocarme los audífonos; pero bueno sentí la necesidad de otra música. He adoptado algunos niños de la comunidad indígena, al mejor estilo Jolie, y cargo con ellos todo el día son lo máximo, ellos me enseñan warao y yo les enseño inglés, yo les digo Katuquete y ellos me responden I'm fine thank you ; y sí me leyera algún castrocomunista me quemarían viva por este intento de imperialismo yankee.

Las indias embarazadas, tienen una costumbre muy pintoresca, le preguntan el nombre a la gente que viene y le ponen así a los bebes que están esperando, por está razón es que existen indias con nombres como Jessica, Kimberly, Jennifer etc... seguramente dentro de poco habrá una hermosa indiecita con mi nombre la cosa es que nunca tendrán idea de que es el de un país de africa blanca.

Hasta luego mis maraisas (amigos) luego les cuento, el por qué de mi llanto, aunque creo que fue solo tristeza acumulada del periodo pre - Delta.

P.D: espero que sepan que el título del blog no es porque sea de ese tipo de gente que idolatra a Paulo Cohelo, nada de eso, es que literalmente me pasó y me causo risa.

3 comentarios:

el whittie dijo...

Awesomeeeeeeee!!!! estás aprendiendo un lenguaje de tu país! que éxito! no te sientes como endogena? no sientes que el rojo rojito tiene sentido? jajajajajaja nuevamente te insisto, mosca con los murcielagos...

sophie dijo...

Qué linda experiencia! Y aunque la soledad debe andar rondando a cada momento del día y de la noche, habrá cosas que son tan perfectas que llenarán ese vacío. Te admiro por lanzarte para allá...

Jesus Alejandro dijo...

Hola señorita!!! me alegra haber encontrado tu relato por demas placentero.. Yo soy del Delta y me conozco la mayoria de esos caños, es por ello que me permito hacerte una correccion de un error que cualquiera la comete (tanto como que Porlamar es la capital de Nva Esparta..). San Francisco de Guayo no es la capital del Municipio Antonio Diaz la capital es Curiapo::