Un Cuento de Navidad

23 dic. 2008
Cuando tenía 6 años, como en el mes de Septiembre, fui por primera vez al reino del ratón Mickey. En esa época de mi vida estaba de moda la Bella y Bestia y la Sirenita, recuerdo muchas cosas de ese viaje aunque estaba muy pequeña, una de esas fue cuando vi a la Sirenita (claro una mujer pelirroja perfectamente disfrazada, montada encima de una piedra, moviendo su cola) me quedé tan impactada que mi mamá tuvo que empujarme para que me tomara un foto con ella. Ella se burla de mi con ese cuento, porque y que yo le decía "mamá mira Ariel es una sirena de verdad" que ternura no?.

Entre otras cosas que recuerdo de ese viaje, una de las más memorables fue cuando fui al universo soñado de cualquier niño TOYS R US ("la juguetería que tiene todos los juguetes", ese era el eslogan), obviamente mi mundo eran las barbies, no como ahora que la niñas se debaten entre el regeton (como se escriba) y el celular, yo era una niña bien niñita. En fin, voy caminando por un pasillo inmenso lleno de cajitas rosadas y de repente, estaba ahí... una inmensa casa rosada que era tan alta como yo, llena de ventanitas, florcitas, tenía un balcón hermoso, me quede en shock y salí corriendo a buscar a mi mamá que estaba viendo juguetes para mis hermanos (que no fueron a ese viaje, por cierto). La arrastre conmigo. Ella tan fan como yo de las barbies, ve la casa y ve la caja donde estaba (desarmada) la casa y la intento cargar pero era tan grande que ni siquiera cabía en el carrito, en eso llegó mi tía (con la que viajamos) y le dice a mi mamá - Tú estas loca, no podemos llevarnos eso, no va a caber en el carro y llevarla en el avión va a ser un problema - y entre ellas comenzó un discusión fuerte.

Al final tuvimos que dejar la casa yo comencé a llorar, no lo podía creer, tenía que dejar la casa de mis sueños ahí, llore tanto y calladito (cero berrinche, era llanto de dolor, aunque no lo crean yo era una niña que se portaba excelente), mi tía para compensarme (porque le dio lástima conmigo) me regalo 2 barbies, 1 skiper, 1 Ken y 1 Kevin, y mi mamá un perrito de peluche hermoso que le puse de nombre pelusa, pero de igual manera no olvide mi casa, ha sido lo que más me ha dolido dejar en una tienda en toda mi vida. Luego regresamos del viaje, obviamente el cuento de la casa mi mamá lo contó en todas las fiestas familiares y yo me sentía la niñita del jamón Plumrose.


En Diciembre de ese año estoy yo convaleciente de una cirugía por apendicitis (sí a los 6 años aparte de que me faltaban los dos dientes centrales tenía una cicatriz de 12 puntos en mi barriga), y después de la visita de un señor disfrazado de santa y la cena; el 24 no podía dormir, me levantaba cada 5 minutos porque me molestaba la herida y mi mamá iba a cada rato "Duérmete porque sino no va a llegar el niño Jesús" (para ese momento yo obviamente creía que un niñito recién nacido me llevaba los regalos, no cabía la menor duda).

Yo lo intentaba pero era demasiado difícil, en una de esas veces en las que me levanté voy caminando por el pasillo y veo al lado del arbolito una inmensa casa de madera blanca con el techo rosado, con un lazo gigante rojo y quedé en shock, recuerdo llevarme las dos manitos a la cara, quedarme paralizada y luego de como 2 segundos salí corriendo (con los puntos de la cirugía btw) y grite "MAMÁ EL NIÑO JESÚS VINO Y ME TRAJO LA CASA" y no solo eso, mi mamá se encargo de regalarrme todos las accesorios incluyendo hasta lavadora y secadora de la barbie, nunca podré olvidar ese momento, jugué con ella como hasta los 13 años (sí a los 13 años aún jugaba con barbies).

Eventualmente regalamos la casa. Era demasiado grande y en mi época de rebeldía, lo menos que quería era una casa de muñecas gigante en mi cuarto. Actualmente estamos en el proceso de recuperarla, para mi hermanita, pero es como buscar a una hija dada en adopción, no sabemos ni siquiera quien la tiene.

Con el pasar de los años me fui enterando de las anécdotas que sufrieron mis padres con la casa, primero eso de las compras por Internet no se hacían entonces resulta que el día de la escena en la juguetería mi mamá se trajo el folleto donde aparecía la casa y la mandó hacer con unos carpinteros, como una replica exacta, tenía hasta ventanas plegables y todo, mi papá la pintó y mi mamá pegó las flores en las jardineras, la casa era tan grande que no cabía en el ascensor del edificio en donde vivíamos en ese entonces. Tuvieron que cargarla 4 pisos (afortunadamente) y la escondieron en el apartamento de la vecina de al lado, porque obviamente en nuestro apartomento era imposible esconderla, y en cuestión de segundos la metieron mientras yo me distraía en el cuarto esa noche del 24.

A lo mejor mis padres no imaginaron nunca lo que ese regalo iba a significar, pero es inevitable que en esta fecha no recuerde, esta historia.

P.D: Feliz Navidad !

11 comentarios:

Carito dijo...

Qué ternura de historia!... Es increíble tener recuerdos de cuando se era tan chiquito! Feliz Navidad!

Kecón dijo...

Conchale chica esos papas tuyos si te malcriaron... jajajajaj Pero mas fino...! Hicieron todo lo que pudieron por tu casita que cuchuuuuura...

Yo recuerdo un viaje a Merida que vi un Winnie Pooh gigante y si arme un berriiiiiiiinche, pero EEEEEL berrinche por mi peluche... Todavía me acuerdo y me da una verguenza inmensa haber sido tan malcriada pero bueno, uno aprende jejejej

*Mari dijo...

Awwwww q lindaaaaaa!!! Es muy fino de vez en cuando leer historias de navidad tiernas y no sátiras al niño Jesús o a Santa... No hay que ser tan Grinch en la vida jajaja!

Doña Treme dijo...

Me pregunto como no estudiamos en el mismo colegio, hubiesemos sido las amigas pegotinas... yo tambien jugue hasta los sopotocientos con Barbies... creo que de alli me quedo el amor por el color rosado.
Y tus padres pues bueno... son lo maximo sin lugar a dudas!

Gustvao dijo...

Tus papás se fajaron jajaja... seguro ellos deben recordar esa historia tanto como tu.

Feliz navidad. Un abrazo.

Mene dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Mene dijo...

yo vi una vez tambien en esa tienda maldita unos patines arrechisimos de los power rangers...


tampoco este 24 me llegaron...

=(

Mene dijo...

yo vi una vez tambien en esa tienda maldita unos patines arrechisimos de los power rangers...


tampoco este 24 me llegaron...

=(

Nina dijo...

1. Odiaba las barbiés! Las odiaba mal... Sigo siendo full marimácha.
2. Te entiendo lo de la sirenita. Yo literalmente quiero ser como ariel.
3. Claro que estabas invitada si te lo mande por fb y demás!! Que gaLla!
4. Merry xmas!

Bibi dijo...

Demasiada ternura este post!!

Link dijo...

Awww esta es la mejor historia de navidad que he leido.

A mi no siempre me dieorn los reglaos que soñaba (generalmente, cosas relacionadas con tecnologia, aka nintendo para la epoca) asi que de grande me he ido comprando todo lo que pequeño (asi no lo use) no pude tener.

Yo espero que a mis hijos no les pase eso.

saludos~